domingo, 2 de julio de 2017

Final de temporada



















Parece mentira, pero ya estamos a finales de junio y toca de nuevo cerrar la temporada y despedirse hasta dentro de unos meses. Desde el 13 de octubre hasta el día de hoy han pasado por esta columna los flojos blockbusters del verano pasado, el último Festival de Sitges, la Fiesta del Cine, las últimas cintas Marvel, series de todas las nacionalidades, Donald Trump, el universo Star Wars, Tom Cruise, el Óscar a Jackie Chan, HBO España y Amazon Prime Video, Bill Paxton, The Leftovers y, por supuesto, el bienvenido aluvión de noticias sobre futuros rodajes en la provincia de Almería, con el Domino de Brian De Palma como última incorporación a nuestra soleada Tierra del Cine.

Pero antes de decir adiós, toca hablar de Wonder Woman. Aplaudida como la propuesta más equilibrada y entretenida del nuevo universo cinematográfico de Warner/DC, el film de Patty Jenkins tampoco me ha parecido nada del otro mundo, pero viniendo de Batman v Superman o -sobre todo- Escuadrón Suicida, las aventuras de Diana y Cía son hasta disfrutables. Claro que una semana después ya he olvidado la película y disfruté mucho más las escenas cómicas o dramáticas que las de acción -otra vez muñecos saltarines CGI-, pero es ya un hecho que la mayoría de blockbusters contemporáneos no están hechos precisamente para descubrir mil y un matices en nuevos visionados.

Esta última frase está algo metida con calzador… pero la ocasión lo merece. Este fin de semana, e indirectamente gracias a la huelga de dobladores, llega a los cines españoles Baby Driver, y si he hablado tanto de ella en los últimos meses -y de hecho, pienso comentarla nada más volvamos de vacaciones- es porque todas las películas de su director y guionista, Edgar Wright, además de resultar endiabladamente entretenidas, gozan de unos libretos y unas técnicas cinematográficas estudiadas al milímetro y que las hacen disfrutables por más veces que se hayan visto. Al menos en casa ya nos hemos comprometido a revisar su maravillosa ‘Trilogía del Cornetto’ cada uno o dos años.  

Queda solo un párrafo, ¡y tantas cosas por decir! Que disfruten -o disfrutad, a gusto de los lectores y lectoras- de estos meses de verano; espero que consigan sacar tiempo para ver todas esas películas y hacer todos esos maratones de series pendientes -sí, sé que en la mayoría de casos será una tarea casi imposible-; cuidado con el aire acondicionado de los cines, y también con la parrilla televisiva -casi mejor tirar de DVD, BluRay o VOD-; y, sobre todo, que descansen -quienes puedan- y vuelvan con las pilas cargadas para la próxima temporada. Aquí en La última escena les estaremos esperando… 

Publicado en La Voz de Almería (30-6-2017) 


sábado, 24 de junio de 2017

Ronda veraniega
















A este ritmo se va a convertir casi en una tradición que, cada vez que se ponga en marcha un nuevo spin-off de la saga galáctica por antonomasia -vamos a tener para rato-, el director contratado no llegue al final del rodaje. Si en Rogue One: Una historia de Star Wars fue Tony Gilroy, y no el acreditado Gareth Edwards, quien se encargó de pulir el largometraje, ahora le ha tocado a Ron Howard terminar de rodar la película sobre el joven Han Solo, tras el abandono/despido de Phil Lord y Christopher Miller -Infiltrados en clase y su secuela, La LEGO película, etc.-. Ya dejé por escrito en su día mi opinión -algo a contracorriente- sobre Rogue One y, en cuanto a este nuevo film, me temo que no contará con mi entrada: mis íntimos ya saben lo mío con Harrison Ford…

De un blockbuster del año que viene a uno de este verano, y de los más vapuleados por crítica y público desde… el principio de los tiempos. Mis expectativas respecto a The Mummy -el pistoletazo de salida para un nuevo universo cinematográfico protagonizado por los monstruos clásicos de Universal- eran tan bajas, que me sorprendí al pasármelo tan bien. La última película de Tom Cruise es de las que se olvidan totalmente al salir del cine, tiene al peor Russell Crowe de los últimos tiempos -¡esas risitas ‘malvadas’!-, y es descerebrada y algo tonta, pero… ¿quién dijo que estos dos últimos adjetivos fueran algo malo? Ahora bien, no creo que vea las siguientes películas del bautizado como Dark Universe a menos que vuelvan a poner a Cruise dentro de un avión en caída libre. 

Pasamos del cine a la televisión, literalmente: Damon Lindelof, co-productor ejecutivo y co-guionista principal de la última etapa de Perdidos, y de las tres temporadas de esa maravilla llamada The Leftovers, negocia hacerse cargo de la inminente adaptación televisiva de la novela gráfica de culto por excelencia: Watchmen. Aunque somos muchos los que preferiríamos a Lindelof desenvolviéndose en historias no tan ligadas a un material previo, su último trabajo para la HBO -que también emitiría esta nueva serie- estaba basado en un best-seller y ello no fue un obstáculo para que se convirtiera en mi producción televisiva de cabecera durante los últimos años. ¡Crucemos los dedos! Lo que está claro es que aquí iremos comentando cualquier novedad sobre el proyecto.

De la HBO a la BBC. Hace unos meses tenía claro que a estas alturas estaría hablando en esta columna sobre el sustituto -lo de ‘sustituta’ parece ser todavía una utopía- del gran Peter Capaldi al frente de Doctor Who, pero la noticia se está haciendo esperar, y eso que está a punto de terminar la décima temporada. Seguiremos informando…

Publicado en La Voz de Almería (23-6-2017) 

sábado, 17 de junio de 2017

Un verano De Palma















El asesinato a pantalla partida de Hermanas, los números musicales de El fantasma del paraíso, el encuentro final a cámara lenta de Fascinación, el periplo de la protagonista hasta el escenario en Carrie -de nuevo la pantalla partida-, Michael Douglas corriendo también a cámara lenta en La furia, la secuencia del museo de Vestida para matar, el abrazo y el grito que cierran Impacto, el taladro fuera de plano de El precio del poder, el juego del gato y el ratón en el centro comercial de Doble cuerpo, la escalera de Los intocables de Elliot Ness, Michael J. Fox esquivando una granada en Corazones de hierro, el susto final de En el nombre de Caín -rememorado hace poco en Passion-…

Los últimos diez minutos de Atrapado por su pasado -siempre que el personaje de Al Pacino entra en el metro me olvido inconscientemente del desenlace-, Ethan Hunt/Tom Cruise explicando a sus compañeros el enrevesado plan para robar el disquete en Mission: Impossible -dichoso verano de 1996, lo repetiré una y mil veces-, los planos aéreos sobre las habitaciones de hotel en Ojos de serpiente, la recopilación de imágenes que despide a Gary Sinise en Misión a Marte -acompañado por uno de mis pasajes favoritos compuestos por Ennio Morricone-, el robo en pleno Festival de Cannes con que se abre Femme Fatale, la prolongada secuencia de pantalla partida en Passion

Podría dar decenas más de ejemplos, pero estos son solo algunos de los momentos -seguro que han reconocido algunos, muchos o todos ellos, dependiendo de su grado de afición al séptimo arte- por los que disfruto tanto con el cine de Brian de Palma, quien finalmente llegará a Almería en los próximos meses para rodar Domino. Tras descartarse la provincia de Málaga por -según hemos podido leer en prensa- la no disponibilidad de su plaza de toros, escenario en el que parece ser que tendrá lugar uno de los momentos cumbre del futuro largometraje, los paisajes almerienses acogerán a De Palma, Christina Hendricks, Nikolaj Coster-Waldau -ya familiarizado con esta tierra- y Kevin Bacon.

PD. Llegan las temidas olas de calor -Almería se ha librado de la primera del verano-, las altas temperaturas, los temidos aires acondicionados -mucho cuidado en los cines-, la dificultad para dormir por las noches y, por supuesto, las maratonianas sesiones nocturnas de cine o series para sobrellevar lo mejor posible estos meses de verano. En casa ya tenemos preparada la décima temporada de Supernatural, con la esperanza de ponernos un poco más al día, cosa bastante complicada teniendo en cuenta la velocidad con la que la cadena CW renueva temporada tras otra a los hermanos Winchester. 

Publicado en La Voz de Almería (16-6-2017)

domingo, 11 de junio de 2017

Verano: llegadas y despedidas
















Técnicamente y poniéndonos muy quisquillosos, aún queda poco más de una semana para el solsticio de verano -el 21 de junio, a las 6:24 de la mañana-, pero creo que a estas alturas ya podríamos dar por abierta la temporada estival, tanto en el plano meteorológico como en el cinematográfico. Termina el curso académico, en las oficinas la gente comienza a turnarse para irse de vacaciones, cada día cuesta más tomarse el café caliente, decenas y decenas de series se despiden hasta el próximo otoño, y a las carteleras empiezan a llegar nuestros queridos y también temidos blockbusters.

A Wonder Woman, la nueva apuesta del universo fílmico DC tras las polémicas Batman v Superman y Escuadrón Suicida -ya he escrito aquí mi opinión sobre ellas varias veces en esta columna, así como mi relación con las últimas películas de Marvel Studios- le ha ido bastante bien en su estreno: críticas especializadas más que decentes -muchas de ellas entusiastas- y una excelente acogida entre gran parte del público, que ha convertido a la superproducción de Warner Bros. en la película dirigida por una mujer más taquillera en su primer fin de semana: un dato que a muchos les resultará superficial o anecdótico, pero que se presta a multitud de análisis -quizás otro día…

Todo lo contrario ha sucedido con The Mummy, la primera entrega -la siguiente, una nueva versión de La novia de Frankenstein, no llegará hasta… ¡2019!- en el hipotético nuevo universo fílmico de monstruos de Universal Pictures; digo hipotético, porque ya quisieron hacer lo mismo con Drácula: la leyenda jamás contada -fracaso absoluto-, y porque, a falta de conocer sus datos en taquilla, la acogida entre crítica y público ha sido de lo más negativa. Claro que esto último no ha supuesto un obstáculo para multitud de sagas recientes, así que… el ‘dios dinero’ tendrá la última palabra. Tras la decepción que supuso la segunda parte de Jack Reacher, y sin demasiado interés por Barry Seal. El traficante -que se estrena en septiembre-, me temo que tendré que esperar a Misión Imposible 6 para volver a ver al infatigable Tom Cruise en plena forma cinematográfica.

Antes de terminar, toca hablar de despedidas televisivas, ya que dos de ‘mis’ series dijeron adiós para siempre: Bloodline y The Leftovers. La primera ha recogido un varapalo crítico incluso mayor que el de su segunda temporada, pero yo he devorado y disfrutado sus últimos diez capítulos como en anteriores ocasiones. Y sobre la producción de HBO co-creada por Damon Lindelof ya poco puedo decir a estas alturas: en mi caso, más que una serie, ha sido una experiencia vital, de las que sabes que te acompañarán por mucho tiempo.  

Publicado en La Voz de Almería (9-6-2017)

sábado, 3 de junio de 2017

Roger, retrasos, relax y rodajes
















Hasta siempre, Roger. La semana pasada nos dejaba el actor que diera vida a El Santo televisivo y al bautizado como el James Bond ‘más irónico’ de toda la saga 007 -una frase esta última que ha aparecido en decenas y decenas de titulares en los últimos días-. Nada más conocer la noticia, lo comentaba con un amigo -¡saludos, Santi!-: cuando era chaval, en las cadenas de televisión, si emitían películas del agente británico más famoso de todos los tiempos, eran casi siempre las protagonizadas por Moore, y hasta la llegada de Brosnan y Craig fue el actor que yo más asociaba al personaje, por encima incluso del mítico Sean Connery. ¿La que más recuerdo? Creo que Panorama para matar: Grace Jones, Christopher Walken, el camión de bomberos, el puente de San Francisco…

Spiderman llega tarde. La huelga de dobladores en España no solo ha tenido consecuencias en la pequeña pantalla -retrasos en el calendario de emisión de ciertas series en su versión doblada o polémicos cambios en el reparto de dobladores de determinadas series-, sino que también va a empezar a dejarse notar en la cartelera cinematográfica. En este sentido, Spiderman: Homecoming o La Torre Oscura retrasan su estreno en los cines de nuestro país y, aunque no tengo demasiadas ganas de ver ninguna de ellas, entiendo completamente la frustración de quienes van a tener que sortear mil y un spoilers durante las próximas semanas. Lo positivo de esta noticia -al menos por mi parte- es que podremos ver antes lo nuevo de Edgar Wright, Baby Driver.  

Series relax. Un jubilado japonés de 60 años decide ir a comprar la segunda parte de un libro que acaba de terminar; tras salir de la librería, entra a tomar algo en una cafetería de aroma clásico y, al cabo de un rato, decide pedir un plato de pasta italiana. Ese es, a grandes rasgos, el ‘sencillo’ argumento de uno de los capítulos de Samurai Gourmet, una serie que, como las maravillosas Mushi-Shi -ya comentaba en esta columna- o Midnight Diner: Tokyo Stories -que tantas veces me recomendó mi amigo Alberto-, engancha por lo relajado, cotidiano y entrañable de sus personajes, tramas, ambientación, etc. Como suelo decir, es difícil no darle a reproducir al siguiente capítulo y averiguar qué plato de comida degustará esta vez el protagonista…  

Más rodajes. En la última columna afirmábamos que, al ritmo que llevamos en los últimos tiempos, no tardaría demasiado en darse a conocer un nuevo rodaje en Almería y esta misma semana hemos sabido que la serie británica Black Mirror ha aterrizado en nuestra provincia para rodar parte del último capítulo de su próxima temporada. 

Publicado en La Voz de Almería (02-06-2017) 

sábado, 20 de mayo de 2017

Silencio, se rueda
















La semana pasada comentábamos que el veterano cineasta Brian de Palma tenía, por fin, nuevo proyecto cinematográfico en marcha: el thriller de acción Domino, protagonizado por Nicolaj Coster-Waldau y Christina Hendricks; y la posibilidad de que su rodaje pasara por tierras almerienses -algo que era solo una suposición por mi parte-. En los últimos días hemos conocido que al reparto se incorpora el siempre estimulante Kevin Bacon y también se ha confirmado -por lo visto la noticia saltó hace algunos años, cuando empezó a gestarse el proyecto- que la provincia de Málaga es el lugar al que se refería la reciente nota de prensa al hablar de “paisajes españoles bañados de sol”

En cualquier caso, si algo es seguro es que en este 2017, como viene ocurriendo los últimos años, no van a faltar los rodajes nacionales o internacionales en Almería, y en esta columna intentaremos ir dando cuenta de ellos: hace semanas supimos del western encabezado por Jake Gyllenhall, Joaquin Phoenix y John C. Reilly; estos últimos días se ha anunciado que Almería y Madrid serán los escenarios de una de las nuevas series propias de Movistar+, Gigantes -dirigida por Enrique Urbizu, de quien nunca me cansaré de recomendar su película quizás menos conocida, La vida mancha-; y dudo que pasen muchos viernes hasta comentar la siguiente -y agradecida- noticia al respecto.

Este tema de localizaciones españolas en películas o series me ha traído a la memoria dos títulos de la filmografía de Tom Cruise: Misión Imposible 2 y Día y noche. No sé si se acuerdan, pero yo por si acaso repaso los hechos: en la primera de ellas, rodada parcialmente en Sevilla, se mezclaba la Semana Santa con las Fallas valencianas; y en la otra se situaban en la capital hispalense las Fiestas de San Fermín… ¡y el rodaje tuvo lugar en Cádiz! Estos son solo dos ejemplos de los no pocos despropósitos geográficos que Hollywood ha llevado a cabo en tierras españolas solo en los últimos años.  

PD. Reconozco que soy aficionado a leer u hojear reseñas cinematográficas en medios tanto españoles como anglosajones, así como los comentarios de los espectadores, y que dicha información forma parte del complejo cóctel de variables que confluyen a la hora de sopesar si merece la pena desplazarse al cine o ver una película en el sofá; pero digo ‘forma parte’, porque si el beneplácito crítico o popular fuera mi único baremo nunca me hubiera decidido a darle una oportunidad, por ejemplo, a Los próximos tres días: el thriller protagonizado por Russell Crowe en 2010 fue repudiado por gran parte de los espectadores  y la crítica, pero a mí me hizo pasar dos horas de lo más entretenidas. 


Publicado en La Voz de Almería (19-5-2017) 

domingo, 14 de mayo de 2017

Cómics, TV y De Palma


Guardianes de la Galaxia, Volumen 2. He leído ya varias reseñas o comentarios sobre la última película de Marvel Studios en las que sus autores comienzan diciendo: “¿A quién tengo que pedirle perdón porque no me haya gustado?”. La frase lleva al extremo las posibles suspicacias de cierto sector del público y, al mismo tiempo, es reflejo del mayoritario apoyo que la secuela escrita y dirigida por James Gunn ha cosechado entre los espectadores e incluso la llamada crítica especializada. Yo me aburrí bastante, pero salí con una certeza del cine -ya patente en cierta escena de Capitán América: Civil War-: si la saga de Star Wars quiere seguir utilizando la tecnología para rescatar -o rejuvenecer- a personajes míticos, debería hacer una visita a los ‘magos’ de Marvel…

Hellboy: Rise of the Blood Queen. La noticia ha pillado desprevenido a casi todo el mundo y, hasta cierto punto, ha herido los sentimientos de muchas de aquellas personas que aún confiaban en que Guillermo del Toro sacase adelante la continuación al díptico formado por Hellboy y Hellboy II. El ejército dorado. Finalmente, será Neil Marshall quien se pondrá detrás de las cámaras para la siguiente aventura del personaje en la gran pantalla, pero se tratará de un… reboot o reinicio del universo creado por Mike Mignola, que ha supervisado este ‘cambio de planes’; confieso que le tengo una enorme simpatía a toda la filmografía de Marshall, así que cuentan con mi voto de confianza…  

The Leftovers. Dijimos hace unas semanas que iríamos comentando en esta columna cada episodio de esta tercera y última temporada de la serie co-creada por Damon Lindelof para HBO, pero entre una cosa y otra ya vamos por el cuarto capítulo, y la serie sigue sin defraudar: constantes alusiones a acontecimientos de temporadas anteriores, abundantes ‘chistes’ meta-televisivos, un incesante carrusel de temas y versiones musicales, una sub-trama que recuerda al Peter Weir de La última ola (1977) y, sobre todo, bastantes respuestas acompañadas de muchas más preguntas.

Brian de Palma. El director de Atrapado por su pasado o Mission: Impossible -y uno de mis tres cineastas favoritos- tiene nuevo proyecto. Bueno, en realidad lleva varios años ligado a posibles películas pero ninguna terminaba nunca de despegar. Si todo sigue su curso, De Palma se hará cargo de Domino, un thriller de acción protagonizado por Nikolaj Coster Waldau y Christina Hendricks, coproducido por la sevillana Maestranza Films y cuyo rodaje podría recalar en tierras almerienses: la historia incluye a una célula del ISIS y la nota de prensa habla de “paisajes españoles bañador por el sol”… 


 Publicado en La Voz de Almería (12-5-2017)

sábado, 29 de abril de 2017

Haciendo tiempo

















18 de diciembre de 2020. Esa es la fecha elegida por James Cameron y 20th Century Fox para estrenar la secuela de la película más taquillera de la historia del cine: Avatar (2009), que por entonces habrá cumplido más de una década. Y después vendrán Avatar 3, 4 y 5 en Navidades de 2021, 2024 y 2025, respectivamente. No sé ustedes, pero yo tuve suficiente con ver la primera una vez en el cine -ni siquiera la revisé cuando me regalaron la edición coleccionista en formato físico- y dudo mucho que algo me lleve a tener interés en el resto de la saga que tan ocupado ha tenido y tendrá al responsable de Terminator o Aliens: el regreso. Ya lo comentaremos dentro de tres años y medio…

Pero no han sido los únicos ‘estrenos anticipados’ anunciados en los últimos días. Un poco antes de Avatar 2, en verano de 2020, podremos ver a Harrison Ford retomar por quinta vez su papel de Indiana Jones: el film, que será dirigido de nuevo por Steven Spielberg y tendrá la imprescindible banda sonora de John Williams, iba a ser estrenado en 2019 y ya me parecía algo muy, muy lejano; pero el cambio de planes por parte de Disney parece casi querer alimentar aún más los innumerables chistes que se llevan haciendo desde hace tiempo sobre la edad de Ford… Quienes me conocen saben que ha sido siempre mi actor favorito, así que allí estaré en primera fila, dentro de… tres años.

También ha habido que esperar, aunque no tanto, para el estreno de la tercera temporada de The Leftovers, la serie de HBO de la que tantas veces me he declarado incondicional. El primer capítulo, titulado The Book of Kevin, demuestra a un equipo creativo, no solo en pleno estado de facultades, sino también libre del corsé que supone querer atraer a un mayor abanico de público: a estas alturas, y ya en su última tanda de capítulos, la serie creada por Damon Lindelof y Tom Perrotta puede permitirse orientar su discurso a los auténticos fans del universo que rodea a la familia Garvey. Más Perdidos que nunca -no hay más que ver su última escena-, The Leftovers promete emociones fuertes en su recta final e iremos dando buena cuenta de ello en esta columna, capítulo a capítulo.

PD. Casi me olvidaba: terminadas las trece cintas de casete de Por trece razones y con sensaciones contrapuestas ante su más que probable segunda temporada… Se han dejado tantos cabos sueltos que sería casi antinatural no volver a las vida de Clay Jensen y Cía -además, la propia The Leftovers, también basada en un libro, demostró que se puede hacer una segunda temporada maravillosa sin el respaldo literario de la primera-; pero corremos el peligro de que la futura trama no tenga la fuerza que ha tenido la historia de Hanna Baker.

Publicado en La Voz de Almería (28-4-2017) 

domingo, 23 de abril de 2017

Ronda informativa



Your name. Esta Semana Santa pude ver en cines el exitoso largometraje animado dirigido y escrito -a partir de su propia novela- por Makoto Shinkai, y salí de la sesión ligeramente decepcionado; siempre se ha dicho que si disfrutas del final de una película tiendes a perdonar los fallos anteriores, pero a mí me sucedió todo lo contrario: me lo pasé en grande con su primera hora -personajes, ritmo, música, humor, giros de guión- y no he dudado en llamarla ‘obra maestra’ en más de una conversación, pero el último tramo de la cinta me resultó lo más parecido a una interminable sucesión de openings y endings -los créditos iniciales y finales de los animes- no demasiado inspirados. 

Star Wars: Episodio VIII – Los últimos Jedi. Justo hace una semana se dio a conocer el teaser de la nueva entrega galáctica y, aunque el impacto mediático no ha sido el mismo que produjeron las primeras imágenes en movimiento de El Despertar de la Fuerza -algo bastante comprensible-, no han tardado en surgir nuevas teorías sobre la futura trama e incluso estudios comparativos entre ambos trailers, los cuales comparten un misma filosofía en lo que se refiere al montaje: ritmo pausado, muchos fundidos a negro y planos sin demasiada información explícita. Estas Navidades comprobaremos cómo le sienta a la saga cierta baja en el reparto y un nuevo director/guionista -Rian Johnson.

Doctor Who. La serie británica volvió a la BBC este pasado domingo, estrenando su décima temporada -siempre refiriéndonos a su nueva andadura televisiva, iniciada en 2005- con un capítulo de lo más moderno -un personaje principal homosexual, música de tintes jazzísticos, ambiente universitario- y con un Peter Capaldi más cómodo que nunca en su papel de Doctor. Hay muchas ganas de ver el segundo episodio, titulado Smile y rodado parcialmente rodado en la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia: una nueva localización española para la etapa más reciente de Doctor Who, después del Parque Nacional del Teide o los almerienses Fort Bravo y Mini Hollywood.   

Por trece razones. Suena a disco rayado, pero Netflix lo ha vuelto a conseguir: la serie basada en el best-seller de Jay Asher se ha convertido en una de las producciones televisivas de moda y, para colmo, la recepción crítica no ha sido para nada negativa; personalmente, le encuentro ciertos defectos -cierta sensación de estiramiento o el hecho de que muchos personajes parezcan más recién licenciados que estudiantes de instituto-, pero mentiría si dijera que no estoy disfrutando con ella y pulsando ‘reproducir siguiente’ como si no hubiera un mañana; el viernes que viene comentaremos su desenlace…

Publicado en La Voz de Almería (21-4-2017)

domingo, 9 de abril de 2017

Western, anime y series
















Ya lo hemos comentado en esta misma columna en más de una ocasión -y ojalá nunca dejemos de hacerlo-: por más desengañado y cínico que uno se haya vuelto con el paso del tiempo -con la industria del cine y con el mundo en general-, es casi imposible no ilusionarse o esbozar una sonrisa al leer o escuchar noticias sobre futuros rodajes en nuestra provincia, y más si son del nivel del que se ha anunciado hace unos días. Nada menos que Jake Gyllenhaal, Joaquin Phoenix y John C. Reilly visitarán nuestra provincia en los próximos meses, y más concretamente Tabernas, para rodar un western dirigido por el prestigioso Jacques Audiard -responsable de Un profeta u Óxido y hueso.

Cambiando de tema: hoy se estrena en los cines españoles la película de animación japonesa Your Name, después de barrer todos los récords en la taquilla nipona y de recibir innumerables reconocimientos críticos -entre ellos, ser elegida para competir por las nominaciones a Mejor Película Extranjera en la última carrera hacia los Óscar-. Aún tengo pendientes los afamados mediometrajes de su director, 5 centímetros por segundo y El jardín de las palabras -sus DVD me observan mientras escribo estas líneas-, pero tengo muchísimas ganas por descubrir al -enésimo- ‘sucesor’ de mi adorado Hayao Miyazaki.

El próximo viernes no habrá columna -que pasen todos ustedes una estupenda Semana Santa, a poder ser llena de cine y series-, pero tampoco puedo dejar de señalar que el 14 y 15 de abril vuelven a la pequeña pantalla, respectivamente, Doctor Who y The Leftovers, dos de las pocas series actuales de las que puedo considerarme un ferviente seguidor: la ficción británica estrena su décima temporada, la cual supondrá la despedida del director/guionista Steven Moffat y también la del actor Peter Capaldi -ya debe quedar poco para que empiecen las quinielas sobre quién tomará su relevo-; por su parte, el drama fantástico de la HBO dará a conocer el primero de sus últimos ocho episodios.

Para terminar, el ya casi obligatorio reporte sobre mi visionado de House of Cards: para no perder la tradición, esta semana he devorado otra temporada y este fin de semana finalizaré la cuarta tanda de capítulos -sin haberme tragado ningún spoiler en todos estos años, cosa que agradezo-. Los creadores y guionistas se las ingenian para que los personajes cada vez resulten más detestables, para que los que parecían estar a punto de redimirse terminen dando media vuelta, y para que todos aquellos que tienen un mínimo de piedad y dignidad acaben aplastados o bajo tierra; pero ese es el alma de la serie y, además, parece que a los protagonistas se les están acabando las cartas ganadoras… 

Publicado en La Voz de Almería (7-4-2017)

domingo, 2 de abril de 2017

Nunca digas nunca jamás

















El viernes pasado, en esta misma columna, hablábamos -muy bien- de Logan, la última incursión de Hugh Jackman en el personaje de Lobezno, y solo un día después se daba a conocer el nuevo avance promocional de La Liga de la Justicia: el cine de superhéroes está más de moda que nunca en las taquillas de todo el mundo y la cantidad de cintas protagonizada por personajes de DC o Marvel que se estrenan en 2017 es una buena muestra de ello. A finales de año, sin ir más lejos, podrá verse en los cines la mencionada Liga, es decir, la primera reunión cinematográfica de Batman, Wonder Woman, Aquaman, Flash, Cyborg y… sí, suponemos también que el Hombre de Acero.

Creo que ya lo he comentado antes aquí: mientras salíamos del cine tras el visionado de Escuadrón Suicida le dije a mis acompañantes: “nunca más”, o lo que es lo mismo, “nunca volveré a pasar por taquilla para ver una película de este nuevo universo DC”. Lo peor es que el nuevo tráiler de La Liga de la Justicia no ha hecho más que afianzar mis intenciones: todo son pantallas verdes, todo sucede de noche, todo son cámaras lentas y el montaje/sucesión de los acontecimientos tiene pinta de querer superar el caos narrativo de Batman v Superman. Para los más recelosos y recelosas, recordaré que Civil War y Doctor Extraño me hicieron sentir un hartazgo similar respecto al universo cinematográfico de Marvel Studios -digo similar, porque lo de DC es difícil de igualar.

Pero las decepciones y desilusiones no son algo exclusivo de las superproducciones: hace unos años una cinta de pequeño presupuesto titulada The Knights of Badassdom -y retitulada en España como… Los juegos del desmadre- consiguió convertirse casi en cinta de culto sin ni siquiera estrenarse: un reparto que incluía nombres como los de Summer Glau -Firefly-, Danny Pudi -Community- o Peter Dinklage -Juego de Tronos-; una historia que mezclaba los juegos de rol en vivo con la música metal; una calificación R que prometía emociones fuertes… El film comenzó a rodarse en 2010, llegó a unas pocas pantallas estadounidenses en 2014 y en España salió directamente en DVD a principios del año pasado; hace unas semanas la compré de segunda mano por 1 euro y creo que me salió demasiado cara: un absoluto despropósito a todos los niveles.

PD. Como cinéfago que soy, me cuesta decir esto, pero… menos mal que nos quedan las series. Si el viernes pasado informé de mi maratón de los primeros trece capítulos de House of Cards, hoy puedo decir que he acabado también la segunda temporada y ahora ando con la tercera tanda; larga vida a la nueva edad de oro de la ficción televisiva.

Publicado en La Voz de Almería (31-3-2017)

domingo, 26 de marzo de 2017

Logan: amarga despedida

















Rogue One. Una historia de Star Wars, Jack Reacher. Nunca vuelvas atrás, Doctor Strange, Capitán América. Civil War, Batman v Superman… Son solo algunos de los blockbusters o ‘rompe-taquillas’ que han pasado por esta columna a lo largo del último año, y de ninguno de ellos salí particularmente convencido o emocionado. En este sentido, Logan es un más que agradecido cambio de rumbo dentro del cine comercial y/o comiquero con el que convivimos desde hace años: un drama de acción protagonizado por personas con súper-poderes -aquí no cabe hablar de superhéroes- que debería suponer el mínimo común denominador para cualquier película de Hollywood.

Lo más curioso es que las dos anteriores películas de Lobezno en solitario no animaban precisamente a la confianza o a esperar del adiós de Hugh Jackman a su personaje fetiche algo más que un simple entretenimiento: lo de X-Men Orígenes: Lobezno (2009) no tenía nombre -en su momento la vi dos veces en el cine, ninguna de ellas por propia voluntad- y aunque Lobezno inmortal (2013) elevó -forzosamente- el listón de la saga, confieso que me dormí cuando la recuperé en formato doméstico. El hecho de que Logan fuera más una película independiente que una tercera entrega y la excelente acogida de la cinta entre crítica y público eran buenas señales, pero en mi vida como cinéfilo me he llevado muchos chascos, y preferí esperar a comprobarlo por mí mismo.

Logan (2017)

El tono amargo y descarnado de casi todos los elementos que conforman la historia, la mejor interpretación de Jackman como Lobezno -su voz nunca ha sonado más ronca y nunca hemos sentido tanto sus heridas-, el feroz carisma de la pequeña Dafne Keen, el recital interpretativo de Patrick Stewart, los homenajes explícitos a esa obra maestra del western que es Raíces profundas (1953), la aparición de un casi desaparecido Eriq La Salle -el Dr. Benton de Urgencias-, un guión lleno de guiños al universo X-Men y con ciertas sorpresas para el espectador, la estupenda banda sonora a cargo de Marco Beltrami, la cantidad y calidad de las escenas de acción, un clímax ante el que es complicado contener las lágrimas, un plano final perfecto… Así da gusto ir al cine.

PD. Al gozoso ‘empacho’de miniseries británicas de hace un par de semanas le ha seguido, estos últimos días, una maratón de la primera temporada de House of Cards; tenía mis dudas sobre si ponerme o no con ella -sobre todo por mi animadversión a las series que huyen de brújulas morales-, pero está tan bien hecha, es tan entretenida y Spacey borda tanto su papel que cuesta no darle a reproducir el siguiente capítulo.  

Logan (2017)

Publicado en La Voz de Almería (24-3-2017)

domingo, 19 de marzo de 2017

Lo bueno si breve...

















Un cúmulo de circunstancias llevó a que la semana pasada me diera un empacho de ficción televisiva británica: cuatro miniseries estrenadas a lo largo de los últimos tres años y de las que no había escuchado ni leído demasiada información. La encargada de inaugurar el ciclo fue Marcella (2016-), un thriller creado por Hans Rosenfeldt -artífice de la fundacional Bron (El puente)- y protagonizado por Anna Friel -¡Criando malvas!- en el papel de una policía con ciertos problemas de amnesia, cuyo marido acaba de dejarla sin demasiadas explicaciones y envuelta en una investigación criminal con más sospechosos que el Cluedo. Una montaña rusa de lo más entretenida -y retorcida.

Después llegó el turno de River (2015), escrita por Abi Morgan -suyos son los guiones de films como Shame o La dama de hierro- y con un reparto encabezado por Stellan Skarsgård, como un policía -el segundo y último de esta columna- traumatizado por el reciente asesinato de su compañera. River -como en Marcella, aquí serie y protagonista también comparten nombre- mantiene una relación muy peculiar con los ‘muertos’, pero este detalle no es utilizado para sorprender o impactar, sino para emocionar al espectador. ¿Lo mejor? El buen uso del tema I Love to Love (But My Baby Loves to Dance) de Tina Charles, con Skarsgård -soberbio- reviviendo los tiempos de Mamma Mia.

River (2015)

Doctor Foster, por su parte, cambia comisarias por hospitales, para centrarse en las peripecias vitales de la Dra. Gemma Foster, y en qué sucede a partir del momento en que descubre un pelo rubio en la bufanda de su marido, con el que lleva quince años casada y comparte un hijo adolescente. Denostada por cierto sector de los espectadores y la crítica especializada por considerarla demasiado sensacionalista, la serie barrió récords de audiencia hace un par de años y tiene ya lista una segunda temporada. ¿Mi opinión? Entretenidísima y con un prodigioso manejo de la tensión, algo que da lugar a un episodio final de los que hacen época -digno de los mejores tiempos de Dexter.

La última serie de esta pequeña lista la tengo todavía a medias: protagonizada por David Morrissey -de fama mundial tras su paso por The Walking Dead-, The Driver es la historia de Vince McKee, un taxista al borde de la depresión que se ve atraído por el mundo criminal cuando un viejo amigo sale de prisión; aún me queda conocer el desenlace de la historia, pero de momento me está gustando bastante, como antes lo hicieron Marcella, River y Doctor Foster. ¿Y después de esta mini-maratón de ficción británica? De momento, este domingo toca Logan: el viernes que viene comentamos… 

Doctor Foster (2015-)

Publicado en La Voz de Almería (17-3-2017)

sábado, 11 de marzo de 2017

Los cines de mi juventud

















El viernes pasado, hablando del -inesperado y triste- fallecimiento de Bill Paxton y de Twister (1996), volví a referirme por enésima vez en esta columna a la Sala 4 de los desaparecidos Cines Imperial de la capital almeriense; a raíz de ello, y dado que desde hace años está a la orden del día el cierre de míticas salas cinematográficas, pensé que sería buena idea dedicarle unas líneas a aquellos ‘templos’ del séptimo arte en los que pasé buena parte de mi juventud, y los cuales llevan tiempo desaparecidos, suplantados por edificios, tiendas o… multicines.

En la Sala 4 de los Imperial no solo vi Twister; también hice allí cola para Titanic -los efectos digitales no me convencieron ya en 1997-, Lo que la verdad esconde -lo mío con Harrison Ford ya lo explicaré algún día…-, Mission: Impossible -sonaré pesado, pero menudo verano el de 1996-, Seven -esta última la vi junto a mi mejor amigo del colegio, con el que iba al cine cada fin de semana-, Two Much -qué gran banda sonora-, etc. Era la mejor sala de Almería, y allí vi decenas y decenas de largometrajes; recuerdo con especial cariño la taquilla llena de imágenes promocionales, o recorrer los pasillos antes de que empezara la sesión, vislumbrando pósteres de próximos estrenos que, con suerte, vería en aquella misma sala.

Nunca hables con extraños (1995)

Al otro lado de la calle estaban las salas Imperial 1, 2 y 3. De menor tamaño, en ellas proyectaban los estrenos menos taquilleros, aunque supongo que allí trasladaban también aquellas cintas que llevaban un tiempo en cartel, porque fue allí donde vi El fugitivo -la primera vez que sentí ganas de colarme a ver una película de nuevo-; pero, por norma, no recuerdo haber visto allí ninguna obra maestra, precisamente: valgan como ejemplo Nunca hables con extraños -aquel olvidado thriller erótico con Rebecca De Mornay y Antonio Banderas del que no recuerdo nada- o El mundo nunca es suficiente -si no me equivoco, una de las últimas películas que vi en los cines Imperial.  

Y luego estaba el Roxy Cinema… No recuerdo en qué calle estaba ni cuándo dejé de ir o cuándo desapareció, pero sí que -al menos durante mi juventud- solo proyectaban largometrajes distribuidos por la filial española de Columbia Pictures: Jumanji, Men in Black, La máscara del zorro, El quinto elemento, etc. Por último, tampoco quiero olvidarme de los Minicines Chaplin de Aguadulce: allí vi todas las películas de M. Night Shyamalan desde El sexto sentido a Señales, la comedia romántica Mucho más que amigos -durante cuya proyección una compañera de clase se tapó los ojos al ver a dos chicos besarse-… Hoy, más que nunca, me faltan párrafos y me sobran recuerdos.

Mucho más que amigos (1998)

Publicado en La Voz de Almería (10-3-2017) 

domingo, 5 de marzo de 2017

Hasta siempre, Bill

En la última edición del Festival de Sitges tuvo lugar una proyección de Aliens: El regreso (1986) bastante particular, que ya comenté en esta columna. Hubo traducción simultánea mediante auriculares -no demasiado exitosa-, estuvo presente uno de los actores protagonistas -Michael Biehn- y se grabó incluso un mensaje de ‘feliz cumpleaños' dirigido a Sigourney Weaver. Sin embargo, uno de los mejores recuerdos que guardo de aquella sesión fue escuchar las carcajadas que acompañaban a casi todos los diálogos de uno de los personajes: el deslenguado y chulesco soldado Hudson. Por cosas como estas fue por las que sentí una gran tristeza al conocer, hace unos días, el fallecimiento de Bill Paxton.

Además de en la secuela de Alien, el octavo pasajero (1979), el actor estadounidense apareció en otras tres películas de James Cameron -Terminator, Mentiras Arriesgadas y Titanic-, algo que le llevó a ser etiquetado como el ‘actor fetiche’ del cineasta. Pero Paxton fue mucho más, sobre todo para los amantes del cine fantástico y de acción: Calles de fuego, Commando, Los viajeros de la noche, Depredador 2, Apolo 13, Mi gran amigo Joe, Límite vertical, Indomable… Tampoco le fue nada mal en sus incursiones dramáticas -Tombstone (La leyenda de Wyatt Earp), Un plan sencillo, la serie de HBO Big Love-, su debut como director de largometrajes -Escalofrío (2001)- se ha convertido en una cinta de culto y para quien esto escribe su presencia en cualquier película era más que bienvenida.


Bill Paxton en Al filo del mañana (2014)

Cuando hace unos años repasé la filmografía de John Hughes, por ejemplo, fue un placer encontrarme con un veintañero Paxton interpretando al desagradable hermano del protagonista de La mujer explosiva (1985). Y casi rompo a aplaudir cuando le vi aparecer, más recientemente, en Al filo del mañana (2014), inmejorable como el Sargento encargado de arruinarle la vida al personaje interpetado por Tom Cruise -y lo mismo me pasó al revisionarla en casa, tras olvidarme de su presencia en el film. 

Aunque para quien esto escribe, Paxton fue y será siempre el protagonista masculino de Twister (1996). Ya hemos hablado en esta columna más de una vez del maravilloso verano de aquel año, lleno de blockbusters que no eran secuelas ni películas superheroicas: La roca, Mission: Impossible, Independence Day y… sí, la película de tornados dirigida por Jan de Bont -y en cuyo reparto figuraba otro actor fallecido recientemente, Philip Seymour Hoffman-; Helen Hunt era el alma de aquel film, pero Paxton cumplía perfectamente como su pareja cinematográfica. Nunca olvidaré aquella estruendosa y divertidísima tarde en la mítica Sala 4 de los Cines Imperial de Almería…


Twister (1996)

Publicado en La Voz de Almería (3-3-2017)