domingo, 5 de marzo de 2017

Hasta siempre, Bill

En la última edición del Festival de Sitges tuvo lugar una proyección de Aliens: El regreso (1986) bastante particular, que ya comenté en esta columna. Hubo traducción simultánea mediante auriculares -no demasiado exitosa-, estuvo presente uno de los actores protagonistas -Michael Biehn- y se grabó incluso un mensaje de ‘feliz cumpleaños' dirigido a Sigourney Weaver. Sin embargo, uno de los mejores recuerdos que guardo de aquella sesión fue escuchar las carcajadas que acompañaban a casi todos los diálogos de uno de los personajes: el deslenguado y chulesco soldado Hudson. Por cosas como estas fue por las que sentí una gran tristeza al conocer, hace unos días, el fallecimiento de Bill Paxton.

Además de en la secuela de Alien, el octavo pasajero (1979), el actor estadounidense apareció en otras tres películas de James Cameron -Terminator, Mentiras Arriesgadas y Titanic-, algo que le llevó a ser etiquetado como el ‘actor fetiche’ del cineasta. Pero Paxton fue mucho más, sobre todo para los amantes del cine fantástico y de acción: Calles de fuego, Commando, Los viajeros de la noche, Depredador 2, Apolo 13, Mi gran amigo Joe, Límite vertical, Indomable… Tampoco le fue nada mal en sus incursiones dramáticas -Tombstone (La leyenda de Wyatt Earp), Un plan sencillo, la serie de HBO Big Love-, su debut como director de largometrajes -Escalofrío (2001)- se ha convertido en una cinta de culto y para quien esto escribe su presencia en cualquier película era más que bienvenida.

Bill Paxton en Al filo del mañana (2014)

Cuando hace unos años repasé la filmografía de John Hughes, por ejemplo, fue un placer encontrarme con un veintañero Paxton interpretando al desagradable hermano del protagonista de La mujer explosiva (1985). Y casi rompo a aplaudir cuando le vi aparecer, más recientemente, en Al filo del mañana (2014), inmejorable como el Sargento encargado de arruinarle la vida al personaje interpetado por Tom Cruise -y lo mismo me pasó al revisionarla en casa, tras olvidarme de su presencia en el film. 

Aunque para quien esto escribe, Paxton fue y será siempre el protagonista masculino de Twister (1996). Ya hemos hablado en esta columna más de una vez del maravilloso verano de aquel año, lleno de blockbusters que no eran secuelas ni películas superheroicas: La roca, Mission: Impossible, Independence Day y… sí, la película de tornados dirigida por Jan de Bont -y en cuyo reparto figuraba otro actor fallecido recientemente, Philip Seymour Hoffman-; Helen Hunt era el alma de aquel film, pero Paxton cumplía perfectamente como su pareja cinematográfica. Nunca olvidaré aquella estruendosa y divertidísima tarde en la mítica Sala 4 de los Cines Imperial de Almería…

Twister (1996)

Publicado en La Voz de Almería (3-3-2017) 




















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