viernes, 26 de enero de 2018

De los Óscar a Scooby-Doo


Cada año, por estas fechas, las nominaciones a los Premios Óscar me pillan igual de desprevenido. Confieso sin ningún tapujo que no he visto ninguna de las películas candidatas a llevarse la estatuilla a la Mejor Película -podría aplicarse a casi cualquier otra categoria-, aunque tengo muchas ganas de ver dos de ellas -una de próximo estreno en salas y otra ya disponible incluso en formato doméstico- y, curiosamente, las únicas de la lista adscritas a géneros cinematográficos históricamente poco oscarizables, como son el fantástico y el terror: Déjame salir y La forma del agua, de Guillermo del Toro. 

A finales del mes que viene se estrenará, precisamente, la secuela de una de las películas del cineasta mexicano con las que más disfruto: Pacific Rim. Últimamente prefiero reducir el visionado de avances promocionales al mínimo -sobre todo de aquellas cintas que tengo ilusión por ver, aunque ello no evite que esté loco por ver el inminente primer trailer de Misión Imposible: Fallout-, pero hace unos días me picó la curiosidad y ojeé en el móvil los de Pacific  Rim - Insurrección: nada me llamó especialmente la atención, excepto la breve alusión al tema principal de la banda sonora original, compuesta por Ramin Djawadi -uno de los mejores themes cinematográficos de aquel 2013, junto al compuesto por Brian Tyler para los créditos finales de Iron Man 3-. Lástima que, para esta continuación, hayan cambiado casi por entero al equipo técnico, incluyendo... al compositor. 

Pasando de la gran pantalla al mercado doméstico: el pasado fin de semana nos dio por ver, de una vez por todas, Paddington. ¿Las razones? La presencia de nuestro querido Peter Capaldi -la reciente y duodécima encarnación de Doctor Who-, lo sorprendidos que nos dejó en su día la abrumadora presencia del personaje en muchas tiendas de Londres y el haber sabido, en fechas recientes, que su secuela ha superado a Toy Story 2 en la web Rotten Tomatoes, como película con mayor número de reseñas positivas sin ninguna negativa. Lamentablemente, comprobamos que Netflix la había retirado recientemente de su catálogo y optamos por ver Fe de etarras -de Cobeaga sigo prefiriendo No controles, pero diré que la escena de la bandera nos hizo llorar de la risa-. ¿Lograremos ver Paddington? Seguiré informando.

PD. Antes de ayer me enteré -creo que escuché la noticia hace muchísimo tiempo, pero ya la había olvidado-, gracias a mi amigo Santi, de la próxima locura de la serie Supernatural -ya solo nos quedan tres capítulos para terminar la temporada ¡12!-: un capítulo animado en el que el universo de los Winchester se cruzará con el de Scooby-Doo. Cuento los días. 

Publicado en La Voz de Almería (26/01/18)

sábado, 20 de enero de 2018

Por dónde empiezo



Es un tema muy manido, pero... confieso que aún no hemos acabado enero de 2018 y yo ya tengo un considerable atasco en lo que a series se refiere, y tanto con las que veo solo como con las que veo en compañía. A medias con The Night Manager -el título español es un spoiler en sí mismo-, House of Cards -cuesta abstraerse de los hechos extra-cinematográficos- o Borgen -con infinitas diferencias con la anterior, por más que se las compare-, esta semana no me pude resistir a empezar la recién estrenada cuarta temporada de Rita -cuánto la echaba de menos...- y en la lista de pendientes ya están Trollhunters -ya casi ni me acordaba de que había nuevos capítulos-, la segunda temporada de Doctor Foster -¿será tan efectista pero, al mismo tiempo, tan adictiva como su predecesora- o la inminente cuarta entrega de mis queridas Grace & Frankie, entre otras; por no mencionar las aparcadas casi 'indefinidamente', como Urgencias -el revisionado llegó hasta finales de la segunda temporada- o Curb Your Enthusiasm -una de las pocas series que he seguido siempre religiosamente capítulo a capítulo, pero creo que mi horrible experiencia con la app de HBO me dejó traumatizado...

Para rematar, luego están esas producciones televisivas que, por más que reconozcas sus carencias, no puedes evitar encontrarlas tremendamente disfrutables. Pondré un ejemplo muy concreto: la longeva Supernatural, que ya va por su temporada número trece. Hace un tiempo puse una imagen de la serie en redes sociales y algunos comentarios hacían hincapié en el mismo concepto: el listón de calidad puede haber ido bajando con el paso del tiempo, pero los Winchester -los dos hermanos protagonistas- son ya como de la familia; y no puedo estar más de acuerdo. Así que en casa, cuando hace poco conseguimos la doceava temporada a buen precio, no tardamos en hacer una primera maratón -no hay más remedio con series a la antigua usanza, de más de veinte capítulos- y ya se ha unido a la lista de visionados actuales. 

PD. En fechas recientes, tan dadas a los informes anuales, se ha dado a conocer que, en 2017, la provincia de Almería acogió 91 rodajes. Muchos de ellos los fuimos comentando en esta columna, pero no todos, y por una razón bien sencilla: la mayoría fueron anuncios publicitarios. No sé cuantos de ellos habrán sido para el mercado doméstico y cuántos estarían destinados a emitirse en otros países, pero reconozco que el año pasado fueron varias las veces en que, al ver un spot en televisión -que cada vez veo menos, literalmente- o en internet -los famosos anuncios de Youtube-, comenté o me dije a mí mismo: "esto parece Almería...".   

Publicado en La Voz de Almería (19-1-18)

sábado, 13 de enero de 2018

Propósitos de año nuevo



¡Feliz año nuevo! Comienza 2018 y en La última escena volvemos a la carga para hablar de todo lo que rodea al mundo del cine y las series. Para seguir la tradición que suele acompañar a estas fechas, hoy toca contar cuáles son mis propósitos para estos próximos doce meses, en lo que a la ficción audiovisual se refiere: 

Ser más sincero que nunca. ¿Qué mejor manera de hacer honor a este propósito que empezar esta columna hablando de... Star Wars. Los últimos Jedi? Parece que fue hace una eternidad, pero hace solo unas semanas desde que la última entrega galáctica llegó a la gran pantalla. Para qué andarnos con rodeos: no me gustó; ni su sentido del humor, ni las subtramas ya bautizadas como 'Operación Marbella' y 'Persecución absurda' -quien la haya visto sabrá de lo que hablo-, ni la banda sonora de John Williams -en 'modo DJ' casi permanente, pinchando temas clásicos según los personajes que aparezcan en escena-, ni muchísimos otros elementos de la película. Confieso que los minutos iniciales o la escena espacial de 'cine mudo' me parecieron impresionantes, pero casi todo lo demás me aburrió hasta la médula: y no lo digo como fanático de la saga -no terminé de ver la última trilogía de George Lucas, con eso lo digo todo-, sino como un amante del buen cine de entretenimiento. 

No perder el tiempo. Los mayores bostezos que me he llevado durante 2017 fueron viendo las últimas películas de los universos Marvel, DC y Star Wars. Es por ello que mi pretensión es intentar, por todos los medios, 'saltarme' los visionados de Black Panther -que ya ha batido récords de venta anticipada de entradas en EEUU-, Aquaman -y eso que James Wan me cae la mar de simpático- y Han Solo -este es un caso aparte, y algún día tendré que extenderme al respecto, pero baste decir que en el instituto mi carpeta estaba forrada con fotografías de... Harrison Ford-. No sé si seré capaz de superar este 'reto' personal, pero en cualquier caso iré dando fe de su cumplimiento -o incumplimiento- en esta columna. 

Disfrutar de lo que me gusta. La onceava temporada de Doctor Who; la sexta entrega de Misión Imposible; la doceava temporada de Supernatural -cada vez estamos más de cerca de coger el ritmo de la serie-; El pasajero, la nueva colaboración entre Jaume Collet-Serra y Liam Neeson -una debilidad personal, por más rutinaria o clónica que pueda llegar a ser la propuesta-; el retorno del mejor reality de la historia -Terrace House- a tierras niponas; La forma del agua de Guillermo del Toro -una de las que no pudimos ver en el último Sitges-... Hay mucho por ver este año, y lo iremos comentado aquí, en La última escena

Publicado en La Voz de Almería (12-1-18)